Written by : Stacy Kaiser

El comunicador dinámico

Un comunicador dinámico es un comunicador eficaz. Aprende cómo puedes cambiar tu estilo verbal para mejorar las relaciones y evitar conflictos innecesarios.

Mujer hablando por teléfono

Todos ganan con este efectivo estilo de interacción

La capacidad de comunicarnos de manera efectiva y cuidadosa nos dota de destrezas para alcanzar mayor felicidad y éxito. Si bien la comunicación se puede aprender y refinar con el tiempo, es importante recordar que hemos estado acumulando experiencia de comunicación desde el comienzo de nuestras vidas, cuando comenzamos a movernos y a patear en el vientre materno casi para anunciar: “¡Aquí estoy!”

Nacer para comunicar

Pregúntale a cualquier mujer que haya estado embarazada e inmediatamente recordará la dicha que sintió al recibir aquel primer mensaje de su niño por nacer. Al nacer, lloramos. Nuestra primera comunicación verbal con el mundo dice, “¡Hace frío y las luces son muy brillantes!” 

Desde el momento que respiramos por primera vez, estamos intentando comunicar: Estoy aquí. Existo. Estos son los mismos deseos fundamentales que todos llevamos a lo largo de nuestras vidas. A medida que crecemos, quienes nos cuidan nos ayudan a refinar la manera de pedir las cosas y con suerte, nos enseñan a comunicarnos con claridad, a hablar y escuchar de manera efectiva y a aprender a equilibrar nuestros deseos y necesidades con los deseos y necesidades de los demás.

De regular a dinámico

Mientras intentamos adquirir las aptitudes necesarias para comunicar eficazmente, acertamos y vamos tropezando por el camino. Cuando somos niños exigimos y reaccionamos. De adolescentes desafiamos los límites y exteriorizamos más; también comienzan a aparecer habilidades más elevadas de razonamiento y capacidades avanzadas de comunicación mientras aprendemos a negociar con nuestros padres y maestros.

Con el tiempo, nuestro estilo de comunicación se ve influenciado por nuestros amigos, jefes, relaciones íntimas y compañeros de trabajo. Como adulta, probablemente hayas desarrollado un estilo de comunicación con el que te sientes cómoda. Ahora quisiera fomentar aún más el crecimiento y sugerir que pases de ser buena a excelente, ¡de ser una comunicadora razonablemente eficaz a ser  una comunicadora dinámica! (Toma esta prueba para descubrir qué tipo de comunicadora eres.)

La comunicación dinámica es un arte en constante evolución, que es la capacidad de relacionarse conscientemente y reaccionar cuidadosamente. Una vez superada la línea de partida del diálogo elemental, todo lo demás se puede aprender, practicar y perfeccionar durante toda la vida. Con práctica suficiente estas habilidades formarán parte de quien eres. ¡Los comunicadores dinámicos son más considerados; tienen muy poco conflicto en la vida y obtienen más de lo que quieren de cada situación y relación porque han dominado cómo obtenerlo! Ahora, ¿no suena eso interesante?

Las habilidades que necesitas:

• Reconocer que la manera en que te comunicas establece el tono de cómo el mundo te ve y te trata.
• Aprender a responder conscientemente. Piensa antes de reaccionar.
• Escucha la lógica, la razón y la voz de tu experiencia y no permitas que tu historia pasada afecte tu comportamiento actual.
• Contrólate y mantén el control de los demás. Pide disculpas, aléjate y toma la ruta más elevada para siempre.
• No saques a relucir 20 cosas que sucedieron en el pasado con nadie. Céntrate en el aquí y ahora y sigue avanzando.
• Preocúpate más por el resultado a largo plazo que por la gratificación inmediata de tener razón.

Dones del comunicador dinámico

Lamentablemente la vida está llena de momentos dramáticos intensos que ponen a prueba incluso a los mejores comunicadores, sin contar las pequeñas incomodidades cotidianas como los camareros groseros, los vendedores indiferentes o los sarcásticos compañeros de trabajo. Como comunicadoras o comunicadores dinámicos debemos estar atentos a las señales de alerta que aparecen tanto en nosotros mismos como en otros y que podrían llevarnos cuesta abajo hacia una mala experiencia.

Lo que he notado en años de asesoramiento a clientes es que un obstáculo común al intercambio dinámico es la necesidad de tener razón. Debes preocuparte más por el resultado a largo plazo que por la gratificación inmediata de ser escuchada, ser más elocuente, tener la última palabra, ganar o tener la razón.

Un comunicador dinámico se desprende de la necesidad de ganar. El verdadero vencedor surge de una relación exitosa, no de sumar puntos. Quieres ganar la guerra, no librar batallas interminables. En última instancia, el intercambio dinámico deja a ambas partes alejándose y sintiéndose conformes o felices. Una o ambas pueden haber quedado alteradas durante el proceso, pero ninguna de ellas se aleja sintiéndose molesta, herida o relegada a un segundo plano.

Un comunicador dinámico sabe cuándo ha llegado el momento de dar esa plática pendiente desde hace tanto tiempo, cuándo alejarse e interrumpir totalmente las comunicaciones o qué herramienta emplear en el camino a fin de no llegar a cualquiera de esos extremos. Si no sabes qué herramienta usar, sin duda, puedes decir, “Necesito pensarlo.” Entonces habla con amigos, reflexiona, escucha los consejos y luego regresa a la persona con la que quieres hablar.

Mejor comunicación significa relaciones más estrechas

Finalmente, cuando hayas trabajado para ser comunicadora o comunicador dinámico, para aprender a interactuar con los demás cuidadosa, consciente y eficazmente, comprobarás que el camino a la felicidad es mucho más llano y sencillo de encontrar. Y como bono extra, podrás sostener relaciones y diálogos más profundos, más significativos y notablemente más satisfactorios.

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