Cómo sobrevivir al acoso laboral

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Te traemos cuatro recomendaciones que te ayudarán a superar el abuso y recuperar tu positividad.

Según indica el Departamento de Trabajo de los EE. UU., muchos adultos pasan más tiempo en el trabajo que con sus familias. Con tantas horas destinadas al trabajo, uno desearía que todo ese tiempo se viviera en paz y felicidad, que nos rodearan compañeros de trabajo amables en un ambiente de mutua ayuda y que la productividad y las buenas relaciones fueran prioridad.

Lamentablemente, este no es siempre el caso. Según revela el Instituto de Acoso Laboral, al menos el 27% de los adultos estadounidenses en algún momento han vivido experiencias de acoso o intimidación. Los acosadores que actúan en el lugar de trabajo casi nunca recurren a la violencia física, en cambio, utilizan ataques psicológicos y verbales con el fin de conseguir una sensación de poder y provocar un trauma emocional en sus víctimas. Según el mismo Instituto, las conductas habituales del acoso incluyen la agresión verbal; amenazas, hábitos de intimidación o humillación e intromisión en las actividades laborales, incluyendo el sabotaje.

Forma que adquiere el acoso laboral

Las víctimas de los acosadores en el trabajo generalmente descubren que se encuentran afectadas dentro y fuera de sus trabajos. El acosador tiene la capacidad inigualable de colarse bajo la piel de su víctima de un modo que resulta difícil de deshacerse. Muchas veces hasta la persona más positiva y emocionalmente saludable puede encontrarse indefensa, desamparada y enojada. La víctima puede comenzar a sentir depresión, ansiedad o sufrir la falta de sueño. La psicóloga Noreen Tehrani escribió Managing Trauma in the Workplace después de realizar investigaciones: ¡Sus resultados demostraron que el acoso genera síntomas psicológicos y físicos parecidos a los que sufren los soldados que regresan de combatir en el extranjero!

Resulta interesante observar que los destinatarios del acoso en el lugar de trabajo no son habitualmente personas pasivas, inseguras, inexpertas o nuevas como veríamos cuando hablamos del acoso en la edad escolar. El acosador en el lugar de trabajo prefiere dirigir su ataque al empleado que considera una amenaza: alguien competente, popular, querido por los demás y experimentado. Su objetivo es intentar intimidar y ganar poder sobre esa persona con el fin de sentirse mejor con su propia inseguridad.

Cómo manejar el acoso laboral

Como adultos, los acosadores tienden a tener una personalidad más sutil, pasivo-agresiva que la variante de acoso escolar. Generalmente son individuos vehementes, impulsivos, que en esencia tienen problemas emocionales similares a los de los niños o adolescentes prepotentes. Es posible que se comporten de esa manera por cuestiones de inseguridad, baja autoestima y necesidad de sentirse poderosos al abatir a los demás.

Mi experiencia como terapeuta me ha enseñado que intentar hacer que el acosador cambie puede resultar ineficaz, a menos que esa persona desee hacerlo. En consecuencia, mi consejo se dirige a lo que la víctima pueda hacer por sí misma. Si eres motivo de acoso o intimidación en el trabajo y por la razón que sea necesitas conservar tu empleo, céntrate en proteger tu estado emocional y evitar que esa persona te afecte emocional y psicológicamente.

1. No permitas que el acosador afecte tu bienestar.

Si bien es natural sentir vergüenza, indignación y dolor por el trato que recibes, es importante que no permitas que el acosador te arrebate tu poder emocional. Concéntrate en las cosas positivas de tu vida. Recuerda que el hecho de que te estén tratando de mala manera nada tiene que ver con quien eres como persona. Vuelve a encauzar tus emociones haciendo todo lo que disfrutas fuera del trabajo.

2. Toma distancia emocional y físicamente siempre que puedas.

Para tu bienestar es importante que evites vincularte o interactuar con alguien que te está intimidando en el trabajo (o que por esa razón genere negatividad en tu vida). Si te encuentras forzada o forzado a estar cerca de esa persona, limita el tiempo que pasas con él o ella tanto como sea posible y convéncete de desligarte emocionalmente. Cuanto menos tiempo y energía le dediques a ese vínculo, mejor. Si te encuentras en una relación de trabajo habitual y frecuente de la que no puedes desvincularte, considera conversar esa situación con tu supervisor o acudir al departamento de Recursos Humanos en busca de ayuda.

3. Retribuye a quienes consideres que merecen tu tiempo y energía.

Cuando en el trabajo sientas asedio, retribuir a una causa noble y recordar que en este mundo eres una fuerza poderosa y positiva es una manera de fomentar tu sensación de bienestar y autovaloración. Dona a tu organización de caridad preferida o participa como voluntaria para ayudar a una persona amiga en un proyecto ambicioso. Luego céntrate en las cosas buenas que estés haciendo para compensar la negatividad que recibes en el trabajo.

4. Cuenta con tu sistema de apoyo.

Cuando alguien nos trata de manera cruel o desagradable, generalmente tendemos a retroceder y aislarnos. Desde el punto de vista psicológico es importante hacer todo lo contrario: acércate más a las personas que amas y te importan, dedícales tu tiempo, llámalas por teléfono, comparte tu historia y permíteles que levanten tu ánimo.

No importa tu edad, en qué ciudad vivas o dónde trabajes: siempre tropezarás con gente tóxica que trata a los demás de manera cruel y denigrante. Como es casi imposible cambiar a esta gente, tu meta debería ser reducir al máximo el impacto que ejerza sobre ti. ¡Establece un pacto contigo misma y no permitas que los acosadores te derriben!


Stacy Kaiser es una exitosa psicoterapeuta del sur de California, autora, experta en relaciones humanas y una personalidad mediática. Es colaboradora de contenido para Live Happy y autora de How to Be a Grown Up: The Ten Secret Skills Everyone Needs to Know.

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