En teoría, ¿somos felices?

En teoría, ¿somos felices?

dotshock/Shutterstock.com

Para ayudar a conciliar tus expectativas con la realidad hazte estas 5 preguntas.

Como terapeuta converso con decenas de personas todas las semanas, y con el tiempo he observado un tema recurrente: todo el mundo quiere ser feliz. Sin embargo, muchos no logramos alcanzar este objetivo a pesar de todos nuestros esfuerzos. Yo lo llamo crisis de felicidad. Cuando sigues todos los pasos necesarios para ser feliz y aún así, no logras satisfacer tu búsqueda: el trabajo soñado por el que tanto has trabajado para conseguir tiene un lado negativo; perdiste 20 libras de peso pero sigues con baja autoestima; después de todo, tu pareja tal vez no sea perfecta. ¿Dónde quedó esa gran olla de la felicidad que nos habían prometido?

Por fuera, la apariencia es buena

En la página de Facebook de Humanos de Nueva York, una publicación cuenta la historia de una pareja que cayó en una de estas crisis de felicidad: “Nos conocimos de adolescentes en la iglesia. Al principio fuimos muy buenos amigos. Podíamos completar la frase que el otro había comenzado. Dos semanas después de que ella se graduara en la UCLA, nos casamos y nunca dejamos de salir adelante. Mientras estábamos en la facultad de derecho, tuvimos nuestro primer hijo. Después, los dos tuvimos que rendir el examen de ingreso al colegio de abogados. Más tarde, tuvimos que encontrar trabajo y llegó nuestro segundo hijo.

En algún punto, entramos en un modo de supervivencia. Ya no estábamos cuidando nuestra relación. Sentíamos que simplemente estábamos recuperando lo que quedaba de las decisiones que alguna vez habíamos tomado. Siempre nos decíamos que todo estaría mejor cuando nuestra vida se acomodara. Nos decíamos, ‘Terminemos la facultad.’ O, ‘Aprobemos los finales.’ O, ‘Atravesemos este momento.’ Nunca nos decíamos las cosas que nos preocupaban o que nos estaban molestando.

Finalmente, después de 13 años, decidimos que el momento era hoy. La terapia fue muy difícil. Pero estamos muy contentos de haber ido porque ahora las cosas están mejor. Y sentimos que volvimos a crecer.”

Disonancia cognitiva

A veces una crisis de felicidad surge cuando las cosas están “teóricamente bien.” Tienes pareja, hijos, auto, casa, trabajo, salud… y sigues sin ser feliz. Acto seguido, pueden aparecer sentimientos de tristeza, culpa o frustración.

León Festinger, psicólogo, descubrió que la gente tiene necesidad de coherencia interna. Queremos que nuestras experiencias se adapten a nuestros sentimientos, y queremos que nuestros pensamientos y creencias sean coherentes. Cuando eso no ocurre y por el contrario, nos encontramos trabados en medio de un conflicto interno poco claro, aparece lo que en el ámbito de la psicología se denomina disonancia cognitiva. Quizás por eso la crisis de felicidad puede ser tan confusa: por fuera todo aparenta estar bien, pero por dentro estamos sufriendo.

Si estás pasando por una crisis de felicidad, hazte las siguientes preguntas:

1. ¿Has analizado el panorama general?

Prepara una lista de todas las cosas que consideras que te harán feliz en la vida. Analiza y asegúrate que todas suenen verdaderas, y agradece las que ya hayas logrado. Luego piensa una estrategia para decidir cómo te centrarás en conseguir o crear las que te falten.

2. ¿Eres culpable de hacer comparaciones?

¿Sientes decepción con tu pareja solamente porque la pareja de tu amiga/o se muestra más cariñosa? ¿Te sientes desilusionada con tu trabajo solamente porque a tu hermana le encanta su trabajo mucho más? Si tu falta de felicidad se basa en la envidia, es hora de cambiar de mentalidad. Las investigaciones indican que la comparación social sólo te genera más depresión. Todos tenemos cosas buenas y cosas malas en nuestra vida. Concéntrate en la primera pregunta: agradece lo que ya tienes y trabaja para conseguir más de aquello que deseas.

3. ¿Has estado escondiendo problemas bajo la alfombra mientras generabas éxito y felicidad en otras áreas?

La pareja de Facebook es culpable de hacer algo de eso. Estuvieron ocupados en ascender profesionalmente y formar una familia, y en el trayecto, dejaron de fortalecer su relación y la comunicación entre ellos se interrumpió. Una vez que identificaron los problemas de su matrimonio, pudieron volver a conectarse y salir de su crisis de felicidad.

4. ¿Te aburres?

A veces la sensación de aislamiento o la falta de cosas para hacer pueden llevarnos a analizar demasiado y criticar algunas facetas de nuestra vida. Adopta un nuevo hobby, organiza más citas para disfrutar con tu pareja. Si tienes tiempo libre, acércate a tus amigos y a la gente de tu comunidad para ver si existen oportunidades de hacer actividades voluntarias y de retribución.

5. ¿Has cambiado?

Con los años, nuestros valores e ideales evolucionan y con frecuencia olvidamos analizar y readaptar nuestras metas. Una amiga mía antes era “compradora”: cada vez que tenía dinero extra, lo gastaba en el centro comercial. Un día se dio cuenta que se había convertido en hábito porque tenía un clóset repleto de cosas que no usaba. Había adquirido la costumbre de “salir de compras” y eso la hacía infeliz. Sin embargo, después de reflexionar al respecto, descubrió su deseo de viajar y el tiempo que antes dedicaba a gastar su dinero en el centro comercial, hoy lo disfruta para organizar momentos de diversión y aventuras.

Evalúa todas las cosas positivas de tu vida y concéntrate en las sensaciones que esas cosas te despiertan. A veces, el solo hecho de ser un poco más conscientes y agradecidos por lo que ya tenemos puede brindarnos una nueva mirada para ser más felices.

Escucha nuestro podcast El padre perfecto con Stacy Kaiser.


STACY KAISER, autora de How to Be a Grown Up: The Ten Secret Skills Everyone Needs to Know, es una personalidad mediática, licenciada en psicoterapia, experta en relaciones y colaboradora de contenido para Live Happy.

Traducción: Pat Melgar

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