4 consejos prácticos para criar niños con alto rendimiento

Estudiantes en la escuela.

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Brinda a tus hijos la autonomía para triunfar y fracasar según sus propias condiciones.

Como madre primeriza, una vez conocí a una pareja (a la que llamaré los Jacksons) cuya misión en la vida era criar a sus hijos para que llegaran a ser adultos competitivos. Si bien es un deseo común de casi todos los padres, los Jacksons lo hacían con un estilo bastante extremo. Cuando su hijo apenas tenía un año, los Jacksons adoptaron una política familiar mediante la cual nadie podía darle nada (en caso de que el niño quisiera algo) y tendría que aprender a obtener lo que deseara por sus propios medios.

Los Jacksons creían sinceramente que mientras su hijo tuviera lo menos posible (alimento, vestimenta, etc.) y estuviera constantemente en estado de necesidad, se sentiría motivado para encontrar la manera de conseguir por sus propios medios lo que quisiera… encaminándolo eventualmente al éxito.

Por el contrario, los llamados padres “helicópteros” (controladores en exceso) albergan los mismos sueños para sus hijos, sin embargo se inclinan por el extremo opuesto y optan por vigilarlos a distancia, es decir, les brindan un exceso de atención y elogios. En mi experiencia estos dos estilos de crianza en el fondo flaco favor les hacen a los hijos porque solo sirven para obstruir la confianza y dificultar el éxito.

Como terapeuta, sugiero que los padres adopten una posición intermedia en la crianza para obtener los mejores resultados de sus hijos en cuanto a logros, bienestar psicológico y confianza en sí mismos. Albert Bandura, psicólogo y especialista en desarrollo cognitivo, introdujo el concepto de “autoeficacia”, es decir el modo en que las personas se ven a sí mismas en términos de capacidad y productividad que marca una diferencia enorme en sus aciertos. En ese sentido, la mejor manera que tienen los padres de ayudar a sus hijos es brindarles orientación, apoyo y elogios adecuados, permitiéndoles al mismo tiempo experimentar, incluso fracasar.

Los siguientes elementos clave son fundamentales para que los hijos lleguen a ser adultos motivados, exitosos y con metas específicas.

1. Ayuda a fomentar en los niños la confianza en sí mismos

Creer en uno mismo genera confianza, mejora la autoestima y hace que tanto niños como adultos asuman más riesgos, se sientan más motivados y trabajen con ahínco. Si deseas enseñarles a tus hijos a sentir confianza en sí mismos y en sus progresos, ayúdalos a conocer sus fortalezas, diles que tú crees en sus destrezas y recuérdales sus logros pasados y presentes. Dicho de esta forma posiblemente suene simple, pero los logros o aciertos del pasado SÍ generan futuros prósperos.

Por ejemplo: Tu hijo(a) está por comenzar una nueva clase, actividad o deporte. Hazle saber que es normal sentir preocupación o inquietud por algo nuevo pero también dile que tiene ciertas habilidades que puede usar para desempeñarse en esa nueva situación. Sé específica al mencionar sus habilidades y recuérdale con ejemplos del momento en el que empleó todas esas destrezas a la perfección.

2. Ayúdales a comprender el "por qué"

Cuántas veces habré escuchado estas frases tan trilladas de boca de los padres: “porque lo digo yo,” “tienes que hacer eso porque es tu tarea de la escuela” o “porque eso dijo tu coach, o tu maestra, o tu tutora o tu escuela.” Si bien nadie duda que cualquiera de esas manifestaciones sea cierta, ninguna explica los verdaderos motivos o beneficios de hacer la tarea. Hacer las tareas escolares desarrolla habilidades, ayuda a practicar y enseña conceptos fuera de clase. Nuestros niños necesitan comprender esas razones, y no sencillamente saber que tienen que cumplir un deber.

Por ejemplo: Tu hijo(a) dice, “Leer no me gusta. Creo que es aburrido y no lo hago bien.” Tú le respondes que está bien, no a todo el mundo le gusta leer pero la lectura es importante. Le indicas claramente que a medida que crezca habrá muchas cosas que necesitará leer y comprender y que la única manera de poder hacerlo es con práctica.

3. Enseña a los niños a buscar la competitividad y el logro en su interior

Los niños con metas específicas aprenden que intentar ser mejores que ayer y que antes de ayer es mucho más importante que intentar estar a la altura de otra persona o ser superior a ella. Cada uno de nosotros tiene un conjunto único de destrezas y capacidades inigualables por lo que necesitamos centrarnos en perfeccionarlas para poder optimizar nuestro propio crecimiento.

Durante las últimas Olimpíadas en Río, fue evidente que la desilusión del nadador Michael Phelps por su actuación en Londres en 2012 resultó ser una motivación más grande para superar a cualquier rival.

Por ejemplo: Si tu hijo(a) dice, “Johnny es mejor que yo en matemática” o “Alexandra corre mucho más rápido que yo,” la respuesta debería ser algo así como: “Johnny y Alexandra serán mejores que tú en algunas cosas y tú eres mejor que ellos en otras cosas; no necesitamos comparar. Fíjate en cambio qué rapidez tienes ahora comparada con tu rapidez en segundo grado y piensa qué podrías hacer para ser más rápido aún antes del año próximo.”

4. Ayuda a los niños a establecer metas razonables y a hacer planes que puedan lograr

La determinación de metas comienza a temprana edad. Se inicia cuando los niños aprenden a hacer la tarea escolar antes de mirar la televisión o a ordenar su cuarto y tender su cama de manera eficiente y efectiva. Como padres, necesitamos enseñarles a nuestros niños qué clase de metas son razonables y ayudarlos a elaborar estrategias para alcanzarlas.

Por ejemplo: Tu hijo(a) tiene que hacer un extenso proyecto para entregar en dos semanas. Te sientas a su lado para conversar cuánto tiempo le demandará hacerlo, qué días trabajará en eso y la mejor manera de terminarlo bien. A continuación le das acompañamiento para asegurarte que está siguiendo la agenda. Si como padres podemos brindarles a los niños apoyo y orientación, mientras le damos las bases necesarias para que forjen su propia confianza y autoestima y los dejamos aprender la lección a través de su propia experiencia, van por muy buen camino.


Stacy Kaiser es psicoterapeuta, autora, experta en relaciones humanas y una personalidad mediática. Es autora del libro más vendido How to Be a Grown Up: The Ten Secret Skills Everyone Needs to Know y colaboradora de contenido para Live Happy. Stacy es invitada frecuente en programas de televisión como Today y Good Morning America.

Traducción: Pat Melgar

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