Usa el lifelogging para aprovechar al máximo tu potencial

Hombre mirando su teléfono y computadora
GaudiLab/Shutterstock.com

¿Por qué deberían ser las grandes empresas las únicas en beneficiarse de tu información?

Para muchos de nosotros, la intromisión de grandes volúmenes de datos (Big Data) en nuestra vida cotidiana es verdaderamente alarmante. Significa que alguien (alguna compañía) está por ahí afuera realizando un seguimiento sobre nuestra información y empleándola para sus propios fines. Así conocen nuestras preferencias y aversiones, nuestras tentaciones y nuestras fortalezas y también nuestros comportamientos para tomar decisiones. Si bien existe un intenso debate a favor y en contra de los grandes volúmenes de datos, lo cierto es que en lo inmediato no desaparecerán. Sin embargo creo que hay una cuestión más interesante: si las grandes empresas están dispuestas a invertir millones de dólares para entender nuestro comportamiento, ¿por qué no usamos nosotros esa misma información personal para conocernos mejor?

Existe un movimiento en línea llamado “Quantified Self” (el yo cuantificado), en el que personas procedentes de más de 30 países se han reunido para realizar un seguimiento de sus actividades cotidianas (lifelog) y compartir datos personales en un intento por comprender mejor la naturaleza humana. El lifelogging es el proceso de seguimiento digital de nuestros datos personales. Si bien puede parecer un proyecto algo extraño, lo más probable es que lo hayas hecho sin saberlo. Si alguna vez has usado un dispositivo para llevar un registro de tu estado físico (fitness tracker), un podómetro, un reloj deportivo o incluso un iPhone (para registrar automáticamente tu cantidad de pasos), pues ya has hecho un rastreo digital de tus datos personales. Cerca del 69 por ciento de los estadounidenses hacen un seguimiento de al menos algún parámetro de su salud, tanto en términos de calorías quemadas, calidad de sueño o frecuencia cardíaca.

Independientemente del deseo de perder peso o mejorar el estado físico, tal vez se pregunten por qué las personas que participan en el movimiento del “Yo Cuantificado” se preocupan por hacer un seguimiento y compartir sus datos personales. Simplemente se trata de una cuestión de curiosidad y afán de autosuperación. Es la máxima expresión de la mentalidad de crecimiento en la era digital.

Los lifeloggers han podido identificar enfermedades, controlar sus niveles de ansiedad o depresión, aumentar la productividad y mejorar su estilo de vida en general. En un caso, el lifeloggingincluso ha servido para salvar una vida. Steven Keating descubrió un tumor potencialmente mortal, que se hubiera mantenido oculto de no haber sido por una combinación de lifeloggingy el hecho de haberse ofrecido voluntariamente para participar en un estudio de investigación universitaria. El estudio incluía una resonancia magnética mediante la cual se encontró que Steven tenía una pequeña anomalía. Tres años más tarde de aquella exploración inicial, se volvió a someter a una nueva resonancia, en la que se descubrió que la anomalía había permanecido igual (buenas noticias). Sin embargo, cuatro años más tarde, Steven notó que todos los días olía vinagre durante unos 30 segundos. Para la mayoría, percibir olor a vinagre por menos de un minuto al día es algo que pasaría desapercibido. Sin embargo, el lifelogging de Steven le permitió centrarse en su conciencia, lo que lo llevó a realizarse una tercera resonancia. El estudio reveló que su anomalía había crecido y el tumor ahora tenía el tamaño de una pelota de béisbol. Afortunadamente mediante cirugía pudieron extirparle la masa tumoral y desde entonces, ha podido seguir adelante con su vida.

El proceso de lifelogging se nutre de nuestra innata curiosidad y voluntad de resolver los problemas a través de las aplicaciones (apps) o los dispositivos portátilesque podemos vestir o llevar con nosotros (wearables), como relojes o gafas inteligentes. Y aunque no todos podamos leer una resonancia magnética, sí contamos con numerosas herramientas al alcance de la mano que nos permiten comprender mejor nuestros propios cuerpos y mentes. Desde los dispositivos que controlan las actividades físicas diarias hasta los que registran el tiempo empleado en distintas tareas, desde las mediciones de la productividad hasta las mediciones de los ciclos y etapas del sueño, existe todo un abanico de posibilidades para captar y analizar datos con facilidad desde nuestros teléfonos inteligentes. Estos son algunos de mis favoritos:

  • Addapp puede extraer información de distintas aplicaciones y descargarla en tu teléfono para presentar sugerencias sobre dietas y ejercicios en función del historial de comportamiento [del usuario]. La aplicación podría reconocer que ha disminuido la calidad de tu sueño así como el nivel de actividad física. No obstante, si uno estuviera dispuesto a dar apenas 2,000 pasos más por día, las posibilidades de dormir mejor durante la siguiente semana aumentarían significativamente.
  • RealizD registra la forma en que ocupas el tiempo en tu teléfono. Con la captura de datos sobre la cantidad de veces que desbloqueas tu teléfono, cuánto tiempo pasas en él y cuál es tu actividad cuando estás en línea, RealizD permite determinar tu comportamiento y responsabilidad para prevenir la adicción digital.
  • LifeCycle funciona de fondo en tu teléfono para hacer un seguimiento del tiempo dedicado al trabajo, en el hogar, a hacer compras, a disfrutar actividades recreativas y más. El objetivo es ayudarte a tomar conciencia del modo en que ocupas tu tiempo para que puedas alinear tus metas e intenciones con tus acciones.
  • Journaly para MaciPhone te ayuda a llevar un diario privado de tu vida. Funciona en modo manual o automático, permitiendo que tu teléfono realice un seguimiento de distintos intereses, como destinos, climas, estado físico, viajes y sueño. 
  • Instant realiza de manera automática un seguimiento de tu vida entera y lo vuelca en tu panel de control. Registra actividades de la vida cotidiana (lifelog) como el tiempo de uso del teléfono, los lugares visitados, el estado físico, las horas de sueño y los viajes realizados.

En gran medida, estas aplicaciones simplemente sirven como base para recopilar información y formarse una idea de tus comportamientos. A excepción de Addapp, todas intentan que puedas sacar tus propias conclusiones; sin embargo, no es de extrañar que en un futuro cercano estas aplicaciones resulten cada vez más inteligentes y predictivas. Imagina poder pedirle a tu teléfono que te distraiga justo en el momento en que necesitas resistirte a una tentación mientras intentas abandonar un mal hábito.

Lo que más me entusiasma del lifelogging es esa perspectiva de poder crear una especie de resurgimiento de mi propia vida, a través de muchas pequeñas aportaciones para generar un cambio positivo. A medida que comiences a experimentar cambios de comportamiento y actitud en las próximas semanas, a continuación te compartimos cinco preguntas orientativas para adquirir la costumbre del aprendizaje continuo.

  • ¿En qué se relacionan o diferencian los datos que recopilas actualmente de los anteriores?
  • ¿Cómo se relacionan o diferencian estos datos con los de las personas que me rodean?
  • ¿Qué información parece falsa o podría estar faltando?
  • ¿Qué factores han formado estos valores atípicos o estas unidades de información o de medición inusuales?
  • Y lo más importante, teniendo en cuenta esta información, ¿de qué manera tengo que ajustar o modificar mi comportamiento en el futuro?

Y mientras emprendes esta nueva aventura, me encantaría saber cómo va tu lifelogging. Cuéntame tu historia o comparte tus reflexiones en amyblankson.com/story y juntos seguiremos buscando un futuro de felicidad.

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Amy Blankson, también conocida como la ‘joven tecno’, está en la búsqueda de estrategias que permitan a las personas encontrar un equilibrio entre la productividad y el bienestar en la era digital. Amy y su hermano Shawn Achor son cofundadores de GoodThink, que le da vida a los principios de la psicología positiva y trabaja con numerosas organizaciones, entre las que se destacan Google, la agencia espacial norteamericana NASA y el Ejército de los EE.UU. Su nuevo libro se llama The Future of Happiness: 5 Modern Strategies for Balancing Productivity and Well-being in the Digital Era.

Traducción: Pat Melgar

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