Deja que la tecnología mejore tu vida

Dos personas mirando un teléfono y riendo en una cafetería.

Jacob Lund/Shutterstock.com

La tecnología puede ser buena, mala o indiferente. La única variable eres tú.

Es fácil frustrarse con las campanillas incesantes, los sonidos monótonos y los mensajes que muestran las ventanas emergentes de la tecnología que acompaña nuestras vidas. Todo eso nos sirve para comunicarnos más rápido y trabajar mejor, pero también puede ser muy abrumador. Los investigadores han comenzando a estudiar cómo la tecnología afecta exactamente la felicidad y el desarrollo emocional con el paso del tiempo. Hasta ahora las conclusiones de las investigaciones han sido una llamada de atención: los adolescentes que pasan horas conectados a Internet se vuelven personas menos felices; la mera presencia de un teléfono celular en una plática cara a cara puede diluir la cercanía, la confianza y la calidad de la relación.

Si bien estos resultados deberían darnos que pensar, también hay otra parte de la historia: cómo usar la tecnología para mejorar la comunicación. Piensa en las tantas familias geográficamente divididas que hoy se pueden comunicar en FaceTime o por Skype a muy bajo costo o en los amigos que viven muy alejados y hoy pueden mantenerse en contacto a través de Facebook o Snapchat.

Novedades positivas sobre las redes sociales

Keith Hampton, profesor de información y medios en la Universidad Estatal de Michigan, sostiene que el concepto de que todos interactuamos conectados o desconectados (de Internet) es una falsa dicotomía. A través de sus estudios se ha convencido de que las redes sociales e Internet de hecho están acercándonos cada vez más, tanto en línea como fuera de ella.

“Yo no creo que sean simplemente usuarios que circulan en línea; más bien creo que es gente que incorpora la modalidad digital de las comunicaciones a sus relaciones preexistentes,” dice. Cuanto más diversos sean los medios que la gente usa para interactuar (teléfono, correo electrónico, en persona, mensajes de texto, Facebook), más fuertes serán sus vínculos. Del mismo modo, un estudio de investigación realizado por Pew en 2012 de más de 2,200 individuos en los EE.UU. indicó que el 55 % de los usuarios de Internet dice que sus intercambios a través del correo electrónico han mejorado sus vínculos familiares y el 66 % dice lo mismo respecto de sus amigos más importantes. El 60 % de los usuarios menciona la comunicación por correo electrónico como la razón principal de este adelanto.

Novedades positivas sobre las redes sociales

Keith Hampton, profesor de información y medios en la Universidad Estatal de Michigan, sostiene que el concepto de que todos interactuamos conectados o desconectados (de Internet) es una falsa dicotomía. A través de sus estudios se ha convencido de que las redes sociales e Internet de hecho están acercándonos cada vez más, tanto en línea como fuera de ella.

“Yo no creo que sean simplemente usuarios que circulan en línea; más bien creo que es gente que incorpora la modalidad digital de las comunicaciones a sus relaciones preexistentes,” dice. Cuanto más diversos sean los medios que la gente usa para interactuar (teléfono, correo electrónico, en persona, mensajes de texto, Facebook), más fuertes serán sus vínculos.
 
Del mismo modo, un estudio de investigación realizado por Pew en 2012 de más de 2,200 individuos en los EE.UU. indicó que el 55 % de los usuarios de Internet dice que sus intercambios a través del correo electrónico han mejorado sus vínculos familiares y el 66 % dice lo mismo respecto de sus amigos más importantes. El 60 % de los usuarios menciona la comunicación por correo electrónico como la razón principal de este adelanto.
 
Si sabemos que las redes sociales tienen la capacidad latente pero posible de afectar constructiva o negativamente nuestras relaciones, el próximo paso es pensar más detenidamente qué cosas estamos consumiendo en línea y qué estamos difundiendo. Los individuos que activamente invierten en otros tienen 40 % más probabilidades de recibir su propia asistencia social. Entonces, ¿cómo podemos ayudar a difundir positividad? Aquí te compartimos algunas ideas para comenzar:

1. No “finjas”.

La disonancia cognitiva es el estrés mental que sentimos cuando sostenemos o actuamos entre convicciones, ideas o valores contradictorios al mismo tiempo. Brené Brown, profesora de la Universidad de Houston y autora de Los dones de la imperfección, describe la autenticidad como “la práctica cotidiana de librarnos de quien creemos que deberíamos ser y aceptar quiénes somos.” Cuanto más obtenemos de nuestro verdadero yo, más nos alejamos de convertirnos en nuestro yo ideal. Internet ofrece extrañas oportunidades de anonimato y reinvención. Pero por tu propia felicidad, no la uses de ese modo. Asegúrate de que tu imagen en Internet refleje tu verdadera persona, y permite que el mundo vea tu auténtico yo.

2. Si vas a leer los comentarios que recibes, invierte tiempo en responder.

No es lo mismo si simplemente te desplazas por las publicaciones a que te detengas efectivamente a responder. Un estudio reciente mostró que los individuos que usan Facebook de manera pasiva, con el tiempo sufren decaimientos de bienestar. Si tu amigo/a dijo algo profundo o gracioso, ¿le dirigirías simplemente una sonrisa o le responderías verbalmente? Las investigaciones indican que el tiempo que la gente conocida dedica a la lectura de las publicaciones sin responderlas está directamente relacionada con un estado de ánimo más negativo; por otra parte, las personas que publican sienten mayor felicidad cuando ven que sus amigos reaccionan de manera personal a sus publicaciones, en lugar de responder usando solamente el botón Me gusta.

3. Deja que tus cumplidos complementen tus conversaciones.

Las redes sociales no fueron concebidas para sustituir la comunicación fuera de línea, sino como una manera diferente de expresión. Úsalas para mejorar, no para sustituir a tus amigos y conocidos reales. Hagan planes, preséntense y después, reúnanse en el “MR” (mundo real).

Estas pequeñeces marcan una gran diferencia en la manera en que percibimos las redes sociales y participamos en ellas. Si pretendemos ver un mundo en el que la tecnología fortalezca nuestras relaciones y mejore nuestro estado de ánimo, tendremos que comenzar por actuar intencionalmente con nuestro propio comportamiento.


Amy Blankson, también conocida como la ‘joven tecno,’ está en la búsqueda de estrategias que permitan a las personas encontrar un equilibrio entre la productividad y el bienestar en la era digital. Amy y su hermano Shawn Achor son co-fundadores de GoodThink, que le da vida a los principios de la psicología positiva y trabaja con numerosas organizaciones, entre las que se destacan Google, la agencia espacial norteamericana NASA y el Ejército de los EE.UU. Su nuevo libro se llama The Future of Happiness: 5 Modern Strategies for Balancing Productivity and Well-being in the Digital Era (El futuro de la felicidad: 5 estrategias para alcanzar el equilibrio entre productividad y bienestar en la era digital).

Traducción: Pat Melgar

Tags: 
tecnologia
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