Alanis Morissette disfruta el momento

Alanis Morissette disfruta el momento
Fotos de Jeff Lipsky

La cantante, compositora y madre aprendió a vivir el presente.

Alanis Morissette ha tenido varios momentos en la vida de “ave fénix que renace de las cenizas”.

Tal vez el más significativo haya sido inmediatamente después de dar a luz, cuando pasó por una gran depresión posparto. “Creo que la depresión posparto muchas veces afecta, aunque no siempre de manera evidente, a las mujeres que están en un solo modo de funcionamiento. En mi caso, [estaba] muy concentrada en mi carrera, muy pendiente del trabajo. Entonces, cuando tuve a mi hijo y para ser sincera cuando me casé, todo fue un cambio enorme.”

Continúa diciendo, “en ese momento, estaba intentando vivir el equivalente de vida de 14 personas en un solo cuerpo, combinado con el sustento hormonal. Soy de carácter hipersensible combinado con altos niveles de innovación y búsqueda de sensaciones. Sería como tener el pie en el freno y en el acelerador al mismo tiempo,” dice Alanis.

"Deleite total"

Reconoce que el momento más feliz de su vida fue el nacimiento de su hijo, Ever Imre, en 2010. Lo describe como un “momento de deleite total, como de exacerbación de oxitocina.” Para ella, criar a un hijo es estar particularmente atenta: “Creo que la atención plena y la crianza son sencillamente la misma cosa. Si nos distraemos o si apenas estamos presentes, técnicamente, no es crianza.”

Alanis construyó un estudio de grabación en su casa de Los Ángeles para poder atender la crianza de su hijo y trabajar en su pasión profesional. “Para mi, estar presente es tan importante como dar amor,” afirma. “Que un niño reciba eso es el mayor de todos los regalos.”

Para ella, ser padres es comparable al activismo, en el sentido de hacer del mundo un lugar más feliz al traer nuevas vidas. “Esa es la base hacia la que evolucionará este planeta,” dice.

Su esposo Mario “Souleye” Treadway, compañero de profesión y padre de su hijo, la acompaña en la elección del camino consciente para la crianza y todos los aspectos de la vida. Se conocieron en un encuentro de meditación. “Él llegó con un amigo en común y cuando entró, pensé ‘¡Sopas!’” recuerda Alanis. Para ella lo más visible era que “se orientaba a hacer realmente el trabajo interior audaz, esa clase de trabajo interior que no siempre es cómodo.”

Comienzos musicales

Alanis comenzó a tocar piano a los 6 años y unos años más tarde, su talento musical empezó a relucir. A los 9 años compuso su primera canción y al año siguiente comenzó a actuar en el show de Nickelodeon You Can’t Do That On Television. A los 14 ya había firmado su primer contrato discográfico y los primeros años de la adolescencia los pasó en Canadá como cantante pop.

Todo cambia

Aún con sus primeros logros, Alanis siempre mantuvo la voluntad de progresar; un día, tomó sus cosas y se mudó a Los Ángeles para continuar su carrera musical. Fue entonces que con apenas 19 años Alanis ya había alcanzado un éxito enorme, con la presentación mundial de Jagged Little Pill. El salto a la fama fue casi inmediato: millones de admiradores fieles y apasionados, conciertos con boletos agotados, viajes y presentaciones todas las semanas. La gente la confrontaba/se le acercaba con múltiples opiniones del sentido de su música, los fans irrumpían en su habitación de hotel y era reconocida en todas partes.

“Después de la gira de Jagged Little Pill y toda esa experiencia, sentí como si hubiera alcanzado ese premio que durante toda la vida me habían alentado a perseguir, con la cultura y de alguna u otra manera. Y allí me encontraba… todo estaba como sobredimensionado, entonces si quedaba alguna soledad subyacente, heridas o traumas de la infancia sin resolver, etc., todo estaba exacerbado."


Robert Piper es periodista independiente y se especializa en cultura pop y bienestar.

¿Quieres más de Live Happy?
Recibe directamente en tu bandeja de entrada noticias, sugerencias y cosas que te harán sonreír.